¿Contrato de alquiler antiguo o nuevo? Guía para propietarios e inquilinos
- Alberto Sánchez Alcázar
- hace 3 días
- 2 Min. de lectura
Una de las preguntas más comunes en el mercado inmobiliario actual es: ¿qué es mejor, seguir con un contrato de alquiler muy antiguo o firmar uno nuevo?
La respuesta no es única, ya que depende de tu situación y de si eres propietario o inquilino. A continuación, analizamos los dos factores clave que marcan la diferencia: el precio y la duración.
1. El Precio del Alquiler: La batalla de la rentabilidad
Aquí es donde los intereses suelen ser opuestos.
• Contrato Antiguo:
◦ Es muy probable que la renta esté fuera de mercado (muy baja), lo cual beneficia al inquilino pero perjudica económicamente al propietario.
◦ La subida del precio está limitada: solo se puede actualizar mediante el IPC. No es legal realizar incrementos bruscos (por ejemplo, de 300 o 400 € de golpe) para igualarlo al precio actual.
• Contrato Nuevo:
◦ El propietario tiene libertad para fijar la renta "que le dé la gana" actualizada a precio de mercado (siempre que encuentre a alguien dispuesto a pagarlo).
◦ Excepción: Esta libertad se limita si la vivienda está situada en una zona de mercado residencial tensionado.
2. La Duración y Seguridad: La "Tácita Reconducción" vs. Los 5 Años
La estabilidad del alquiler cambia radicalmente según el tipo de contrato.
• Contrato Antiguo (Tácita Reconducción):
◦ Si el contrato es muy viejo, probablemente se encuentre en situación de "tácita reconducción".
◦ ¿Qué significa? Que el contrato puede terminarse cada año o incluso cada mes.
◦ Consecuencias: Es una gran ventaja para el propietario, que puede recuperar la vivienda con bastante facilidad. Sin embargo, es una clara desventaja para el inquilino, que vive sin seguridad de permanencia a largo plazo.
• Contrato Nuevo (Protección a 5 años):
◦ El inquilino gana estabilidad: obtiene una prórroga garantizada hasta el quinto año, aunque el contrato inicial se firme por menos tiempo.
◦ El propietario pierde flexibilidad: no puede echar al inquilino hasta que pasen esos cinco años.
◦ La única salida: El propietario solo puede recuperar la vivienda antes de tiempo si la necesita para uso personal y, muy importante, si esta cláusula se incluyó específicamente en el contrato.
Conclusión
Ambas opciones tienen ventajas y desventajas. Mientras el contrato antiguo suele ofrecer un alquiler barato pero poca seguridad de permanencia (ideal para inquilinos a corto plazo o propietarios que quieren vender pronto), el contrato nuevo asegura el precio de mercado para el dueño y estabilidad a cinco años para el arrendatario



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