¿Qué pasa cuando se acaban TODAS las prórrogas del alquiler? Guía sobre la Tácita Reconducción
- 27 feb
- 2 Min. de lectura
Llega un momento en el que el contrato de alquiler de vivienda llega a su fin absoluto, y no nos referimos al primer año o a los cinco obligatorios que marca la ley, sino a cuando se han sobrepasado absolutamente todas las prórrogas legales. Actualmente, estas prórrogas son de 5 años más 3 adicionales, aunque en versiones anteriores de la ley eran de 3 años más 1.
¿Qué ocurre una vez superado todo este tiempo? ¿Te tienes que ir inmediatamente? La respuesta a esta situación se encuentra en el Código Civil, que activa una figura legal conocida como la "tácita reconducción". A continuación, te explicamos cómo funciona esta nueva etapa del alquiler.
¿Qué es la Tácita Reconducción?
Cuando terminan todas las prórrogas previstas en la ley, el contrato no se esfuma, sino que continúa y se renueva mediante la tácita reconducción. En la práctica, se trata de un contrato que es exactamente igual que el anterior en todas sus condiciones y cláusulas, excepto en la duración.
¿Cuánto dura un contrato en Tácita Reconducción?
La duración de esta nueva fase depende de un detalle de redacción muy específico de tu contrato original:
Renovación mensual: Si en tu contrato original la renta venía expresada solo en meses, la tácita reconducción es mensual. Esto significa que, una vez superadas las prórrogas de la ley, el contrato se renueva cada mes.
Renovación anual: Por el contrario, si en tu contrato original la renta venía expresada no solo en meses, sino también en años, la tácita reconducción es anual.
¿Cómo cancelar el contrato en esta fase?
Las reglas de cancelación cambian de forma importante. Para terminar con la tácita reconducción (y, por lo tanto, con el alquiler), el inquilino tiene que avisar al propietario de que no quiere continuar en la vivienda hasta 15 días después de la renovación del contrato.
¡Pero ojo! El propietario también tiene exactamente este mismo derecho. Él también puede avisar hasta 15 días después de la renovación de que no quiere continuar con el alquiler.
Esto nos deja dos escenarios muy claros:
Si tu renta venía expresada solo en meses (renovación mensual), el inquilino puede terminar con el contrato de alquiler cada mes, y el propietario también te puede echar cada mes.
Si tu renta venía expresada también en años (renovación anual), el inquilino se puede ir cada año y el propietario le puede echar cada año.
Sin preavisos ni penalizaciones económicas
Para finalizar, hay que tener en cuenta dos ventajas legales muy importantes a la hora de abandonar la vivienda bajo esta modalidad:
No hay preaviso previo: Mientras comuniques que te quieres ir de la vivienda (o te lo diga el propietario) hasta 15 días después de la renovación, se considera que se ha cumplido el plazo legal establecido.
Cero indemnizaciones: Irse de esta forma del contrato de alquiler no conlleva ninguna indemnización del inquilino al propietario, ni viceversa.
Si tu contrato de alquiler está a punto de agotar su última prórroga legal, es el momento perfecto para revisar cómo estaba redactada la cláusula del pago de la renta. Conocer si tu contrato pasará a renovarse mes a mes o año a año es clave para planificar tu futuro y evitar sorpresas de última hora.



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